Pestañeamos 1000 veces al día

En una hora un hombre pestañea más de mil veces. El pestañeo se realiza de forma automática y es absolutamente necesario. La mayor parte de las veces no nos damos ni cuenta de ello. Si ponemos atención observamos que es algo que no podemos evitar. Si no fuera así, no podríamos mantener los ojos limpios. Cada vez que cerramos los ojos, una fina capa húmeda los cubre eliminando las pequeñas impurezas que puede haber en ellos. Cuando tenemos sueño o estamos aburridos pestañeamos mucho más; en cambio, cuando estamos muy concentrados lo hacemos menos veces.