Y sige... sigue creciendo

En 1920 Adam Rainer tenía 21 años y sólo medía 118 cm, por lo que podríamos considerarlo un enano. Sin embargo, su ritmo de crecimiento sufrió una alteración que le llevó a medir 10 años después 218 cm. Murió a los 51 años; para entonces ya medía 234 cm, una altura que para sí quisieran algunos jugadores de baloncesto.